Rafael Mi aliento se entrecortó. Todo se detuvo. ¿Era esto real? Hacía un maldito tiempo que no pasaba sin dolor. Un dolor que solo había empeorado y se había vuelto más constante a lo largo de los últimos dos años hasta convertirse en algo tan continuo como mi propia maldita sombra. Esa mañana había sentido un lavado de alivio, su repentino atenuarse, y había sido un alivio aunque duró poco. Fue como un rayo de luz atravesando la oscuridad solo para apagarse justo después, dejándome en la desesperación y la angustia. Pero esto… esto era completamente diferente. Era como si, por primera vez en mucho tiempo, pudiera respirar de verdad otra vez. Y esta sensación era más de lo que había calculado. Más de lo que imaginaba, hasta el punto de que realmente pensé que estaba delirando. Qué

