No creo que haya palabras para describir lo que ella me está haciendo sentir en estos momentos. Tan solo siento como mi espalda choca con la pared que está detrás de mí, y ella sonríe triunfal al tenerme acorralado. Su mirada está llena de provocación, y por mi parte no la detengo a la hora de seducirme. Sus dedos entran en contacto con los botones restantes de mi camisa, y los desabrocha uno por uno hasta conseguir abrirla por completo. Sonríe, y lleva sus manos más arriba en la tela para luego sacarla de adentro del pantalón y hacer que esta pase por mis brazos. La ayudo hasta que me la quita y la prenda cae al suelo. Sus ojos me recorren completo y se acerca a mi peligrosamente —Tienes que saber una cosa— Me susurra cerca de mis labios y enredo mis menos en su cabello. —¿Qué?— Pregunt

