DANE] Observo a lo lejos como el fuego va consumiendo cada habitación y lugar de la casa. Todo va cayendo hacia el precioso jardín e incluso ha comenzado a alcanzar el pequeño taller que Lea tenía a las afueras. Corro desesperado tratando de encontrar a Quentin con la mirada, pero me es imposible, el fuego es demasiado y temo lo peor. De pronto, a lo lejos, veo una sombra que se va acercando hacia los ventanales de lo que parece un gimnasio y me acerco con cuidado, solo para percatarme que es él, cargando a Sara entre sus brazos. —¡Dane!— escucho como grita mi nombre y tomo el valor para acercarme a él a pesar de que puedo salir lastimado con una de las vigas. —¡Quentin!, ¡va a colapsar!—le advierto. En eso veo como él comienza a golpear el ventanal con todas sus fuerzas, tratando

