[MAXIMO] El trato que le propuse no es algo fácil de cumplir, pero sé perfectamente que es la única manera que tengo para acercarme a ella, para no perder lo poco que nos queda de los dos. Verla sentada frente a mi disfrutando de su helado con esas ganas me hace sonreír como un tonto —Voy a engordar como una vaca si sigo comiendo tanto helado— Se queja riéndose de ella misma. —Un antojo es un antojo— Justifico y me mira a los ojos. —¿Y tú como te has sentido con lo del preinfarto? — Me pregunta y por primera vez noto un genuino interés de su parte. —Estoy bien, sigo las instrucciones de los médicos al pie de la letra y por unas semanas estaré en una especie de sabático laboral— Le cuento y me mira sorprendida. —¿Tú sin trabajar? — Averigua sin creérselo. —Ahora es por salud, pero