(Unos días después…) Era una tarde cualquiera. Emma se había detenido en una pequeña tienda de arte para comprar unos lienzos nuevos y algo para la cena. El ambiente era tranquilo hasta que un hombre entró con el rostro cubierto. Unos minutos después, la radio de Elías escupió estática. —Unidad 14, reporte de robo en proceso con posibles rehenes en la calle 5ta, establecimiento “El Pincel”, posible hombre armado. A Elías se le heló la sangre. Él mismo la había dejado cerca de esa zona hacía media hora a Emma, ella dijo que iba a ir a ese lugar. Salió disparado, haciendo que las llantas de su patrulla chillaran contra el asfalto. Al llegar ya había otra patrulla. —¡Elías, detente! El tipo está armado. Hay civiles adentro—Lo detuvo Martínez al ver que iba directo al establecimiento. —M

