Punto de vista de Damien Al llegar al aeropuerto, mi jet privado me espera. Me mostré lo más frío posible con la mujer con la que acababa de tener una sesión, llevando el vestido que había comprado antes. De alguna manera, anticipé que íbamos a follar y, aunque ella no rompiera mi orden, yo seguiría saliéndome con la mía. Los dos estábamos callados, como en un momento incómodo para dos personas que habían tenido sexo por primera vez. Pero hay un sentimiento que estalla dentro de mí, que me hace querer seguir mirándola. Sin embargo, si ella se da cuenta de que me atrae, me verá como un débil y definitivamente lo usará en mi contra, cualquiera lo haría. Así soy yo, no dejo que las emociones me controlen por completo. Aunque he conseguido unificar las manadas, todavía hay algunos elemen

