Empujo a Luzbel esquivando a Dixon que me ve confundido, al doblar en un pasillo suelto un enorme suspiro mientras me recargo en los casilleros. Ya no hay nadie deambulando por los pasillo, todos se fueron a sus respectivos salón, lo agradezco internamente. —¿Por qué me cambiaste el nombre? —pregunta molesto —¿Luciano, en serio? Qué clase de horrible nombre es ese —suelto una pequeña risa —Si me ibas a poner un nombre tan feo hubieras escogido Luzbel que es lo mismo que Lucifer. —Creí que te daba igual el nombre que usara. —¡Pero no me refería a ese horrible nombre! —bufa molesto. —Pues ni modo, de ahora en adelante serás Luciano —oculto la sonrisa cuando me voltea a ver molesto —Ve a dirección y haz que te admitan en los mismos salones que a mí. Le tiendo mi horario, lo agarra de mal

