Por mi mente no deja de pasar el recuerdo de Luzbel. Lo mandé de nuevo al infierno, al lugar al cual no quería regresar. Todo esto es mi culpa y necesito solucionarlo. He intentado mas de cinco veces en invocar a Luzbel, pero no puedo. Hay algo que estoy haciendo mal, hice todo tal cual lo hice la vez pasada, pero nada funciona. En mi mesita de noche se encuentra un papel arrugado, lo tomo entre mis manos. Es la invocación a Sorath. Sin perder mas tiempo, hago el mismo dibujo que Luzbel hizo la vez pasada, recito la invocación. Solo espero que esto funcione. —Agh ¿Otra vez tu humana? —una voz me sobresalta —¿Qué no tienes algo mejor que hacer con tu vida? Frente a la ventana se encuentra Sorath, viendo hacia la oscura noche. Su mirada no se ha dirigido a mí en ningún momento, lo agrade

