Observo la puerta del clan y me es imposible ignorar la decepción y el deseo de destruir a todos. ¿Que haría Alessia en mi lugar? Porque ahora sé que cree conveniente la ayuda psicológica, debe llamarme loca y no la culpo. Pero no puedo seguir fingiendo que todo está bien, no puedo ocultar que la traición es lo único que logra hacerme caer en un segundo. Duele el hecho de ver mi confianza irse sin deseos de volver y que llegan a traspasar mis límites y buscar es sangre. Me acerco a la puerta y observo a los que la custodian, conozco a ambos hombres porque yo misma los entrené. –Díganle a Halek que su hija está aquí, también que salga Melissa, Demetre y Everett– ordeno. –Entendido– dicen los dos al unísono. Uno se retira a buscar al hombre y el otro me observa sin mostrar emoción algun

