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2741 Palabras
Capítulo treinta. Todos sentimos y reaccionamos al dolor de formas diferentes, algunos lloran hasta no poder más, otros simplemente borran su sonrisa pero no muestran sentimientos, luego, están los que atacan el dolor con más dolor. Hay un ejemplo para cada uno de esos. Cloe se hecha la culpa de la muerte de Oliver, cree que si ella hubiera entrado él aún viviría. Ella es el ejemplo de atacar el dolor con más dolor. Alessia no ha dicho nada, no se mueve, no se alimenta ni hace algo que no sea respirar y ver a la nada, ya no hay lágrimas, ahora solo oculta sus sentimientos. Se quebró. Luka se destruye a si mismo con sus lágrimas y recuerdos, él es la primera opción. El dolor lo está volviendo nada. No podemos quedarnos aquí y sufrir las perdidas cuando hay un enemigo frente a nosotros, todos estamos concientes de eso, pero para algunos no es momento de luchar si no de guardar luto. Halek y Melissa siguen dándole órdenes a sus hombres sobre cómo entran la próxima vez. –Los quiero a todos bien armados y listos para matar, no debe tener compasión. Todo el que muera hoy tendrá el respeto del clan y sus familias sabrán del sacrificio que hicieron– dice Melissa a todos su hombres. –Entraremos al anochecer de hoy, duerman y prepárense– ordena Halek. Padre e hija lideran demostrando que están hechos para eso, controlar decenas de hombre y ser el grupo de asesinos más peligroso de Rusia es, por mucho, el legado de los Stephens. Cloe no presta atención al plan, ella juega con una pequeña llama de fuego que sale de la palma de sus manos. –No te duele?– pregunto acercándome a ella. Recuerdo que las cicatrices que tiene es a causa del fuego. –Aprendí a dominarlo, dejó de lastimarme hace tiempo– dice apagando el fuego. El amanecer ser hace presente y el campamento se ilumina con la luz del sol. –Donde dejaron a la niña?– pregunta Cloe. –Sophie? –Si, ella. Indirectamente me está preguntando por su hermana. –Esta en Italia con Donelle Santorini. Él la protegerá mientras todo esto pasa. Ella sonríe y observa el paisaje –Quiero conocerla– sus palabras son más un susurro para sí misma. –Lo harás, todos estaremos con ella otra vez. –Hay una forma de que todos vuelvan, ya lo estuve pensando y... Creo que nosotras podemos parar está guerra– dice segura de sus palabras. –A que te refieres? –Inaham nos quiere a nosotras, quiere venganza y poder. Si nos entregando con la condición de que deje que los otros se vayan quizá todos sobrevivan. Lo harías?– susurra para que otros no escuchen. No lo había visto de esa forma... Entregarnos haría que Inaham tenga lo que desea y nosotros también, todos sobreviven y son libres. ¿Mi libertad libertad y la de Cloe por el precio de decenas de vidas? –Acepto. (...) El plan de Cloe era simple, entrar en el primer cambio de guardias y llegar a Inaham. Varios hombres del clan y de la mafia se encargan de vigilar el campamento, el resto está durmiendo así que es nuestro momento para irnos. –Lista?– pregunta Cloe cargando su mochila. –Lista– afirmo. Caminamos en dirección al laboratorio pero alguien nos detiene. –Que hacen?– pregunta Jeremiah. No jodas. –Vamos a caminar, quieres venir?– dice Cloe con amabilidad. –No, gracias. Prefiero dormir. El pelirrojo nos observa como si fuéramos raras por ir a caminar a las cinco de la mañana... Bueno, no es como si fuera algo de otro mundo. Continuamos caminando y Jer se queda atrás. –Como sabías que él diría que no?– pregunto. –Conozco a Jeremiah mejor que a mi misma. ¿Por que no me sorprende? Cada vez estamos más cerca del laboratorio, Cloe se esconde detrás de una pequeña montaña de tierra. –Escondete, genia. Hay personas– susurra. Hago lo mismo que ella y veo a los hombres del laboratorio sacando a una persona. –Deja que se vaya, ya no es útil– le dice un hombre a su compañero. –Vete, bicho!– le grita el otro hombre mientras le lanza una piedra. La persona corre lo más rápido que puede y el primer hombre levanta el arma. –Ahora... Déjame divertirme. Esta a punto de disparar y alguien le quita el arma y la lanza lejos en cuestión de segundos. –Le disparas y te mato yo a ti– amenaza Elyah. Cada vez me sorprende mas. –Tranquila, no planeaba matarlo– dice el hombre aterrorizado. Elyah es pequeña y adorable cuando quiere, pero la verdad puede dar mucho miedo si se lo propone. Cloe parece hacer algo con su mente ya que la mirada de Elyah cae sobre nosotras a pesar de estar a una distancia considerable. –Vuelvan a sus papeles de asistentes inútiles de Inaham, él los espera adentro– dice la chica de cabello blanco. Los dos hombres vuelven al laboratorio sin quejarse, más con miedo que con otro sentimiento. Cloe se levanta y comienza a caminar hasta Elyah, yo la sigo y la chica se acerca a nosotros también. –Que hacen aquí?– pregunta con miedo. –Entregarnos a tu jefe– responde Cloe con serenidad. –Primero: no es mi jefe, lo odio. Segundo: que clase de droga consumieron?!– habla en una mezcla extraña entre susurrar y gritar. Elyah no se veía molesta, solo asustada. –Es la forma de que todos sobrevivan– asegura Cloe. –Hay otras formas que no involucran un s******o como ese. Elyah me observa a mí, se lo que intenta. –No me leas la mente– ordeno. –No es a ti a quien intento leerle la mente– dice tranquilamente. Ella y Cloe se observan mutuamente y la pelinegra sonríe. –Soy mas fuerte que tu, no lo vas a logran– dice Cloe con orgullo. ¿En serio? No es momento para ver quien es mejor telepata. –La rubia tiene razón, no es el momento. Deben irse– dice Elyah. –Fuera de mi mente!– veo a Cloe y ella sigue con la vista fija en mí –Las dos! Ambas sonríen con inocencia como si no acaban de violar mi mente. –Por que vinieron? Y quiero una respuesta seria– dice Elyah volviendo a su expresión seria. –Hablamos en serio, nos entregaremos a Inaham– informa Cloe. –Definitivamente no, quiero que vuelvan con los otros– ordena la peliblanca. –Por que?– pregunto esperando razones lógicas. –Todo esta planeado, solo confíen en mí. Hay una forma de que todos vivan. Comparto una mirada de confusión con Cloe. Ella observa a Elyah por unos segundos asiente finalmente. –Ya lo sabes– le dice Elyah a Cloe. ¿Que es lo que sabe? –Vamos, Haylee– ordena Cloe. Cloe no dice nada mas y comienza a caminar en el lado opuesto al laboratorio. Elyah se queda observando a la nada unos segundo y luego su mirada cae en mí. –Sus muertes me dolieron más de lo creen– dice y se encamina al laboratorio. Quisiera ser como Elyah, sin demostrar mis sentimientos, fría y reservada con todos. Sin encariñarse, sin sufrir. –Cuidado con lo que deseas– advierte Cloe cuando estoy a su lado. –Cuantas veces tengo que decirte que... –No lea tus pensamientos?– interrumpe. No puedo con esta niña. –Te das cuenta que caminamos para nada?– pregunto cambiando de tema. –Al menos dejamos de pensar en ellos por una hora– dice sin mucho animo. Estoy segura que se refiere a Madisson y Oliver al decir "ellos". –Quieres hablar de eso?– pregunta. Si he aprendido una cosa sobre Cloe es que cuando me pregunta si quiero hablar es porque ella quiere hacerlo. –Los voy a extrañar a ambos, me importaban– digo borrando todo rastro de alegría de mi rostro. –Si hubiéramos entrado más personas él estaría vivo... Por años me sentí abandonada y yo lo abandone al final, no pude despedirme ni decirte que era como un hermano para mí. –Un hermano?... Creí que tu estabas enamorada de él. –Haylee, en su momento sentí por él algo pero ahora... me di cuenta de quien es la persona que quiero a mi lado– confiesa con sinceridad –Voy a extrañar a Oliver y estará en mis recuerdos como mi mejor amigo y hermano... pero amo a Jeremiah como una idiota. No habíamos notado que ya estábamos en el campamento hasta que un grito muy femenino nos hizo levantar la vista. Y no, no fue una mujer que gritó... fue Jeremiah. –Ustedes sigan, yo no escuche nada!– dice y sale corriendo mientras suelta chillidos de emoción. –Muy varonil tu futuro novio– digo en broma. –Ay cállate, tu y Lieven son peores. No puedo evitar reír. –Lieven y yo? como si eso fuera posible– digo muy segura de mis palabras. –Nunca digas nunca, Haylee. Cloe se va dejándome confundida y se acerca hasta Jeremiah, el pelirrojo se pone nervioso en principios pero luego vuelve a ser el clásico Jer. Mi mirada viaja por todos y mis ojos se encuentran con los de cierto idiota, Lieven me observa fijamente con una sonrisa en sus labios. Estúpido engreído. (...) Las horas pasaron hasta que empezamos a prepararnos para entrar todos a dar el golpe final en el laboratorio. Halek y Alessia empezaron a dar ordenes a sus hombres pero pocos tenían ánimos. –Que esperan? Tenemos que movernos!– grita Less al ver que sus hombres no cargan sus armas ni se colocan los chalecos antibalas. Pocos hombres obedecen y Alessia empieza a perder la paciencia –El que no tenga valor para entrar a ese puto edificio tampoco tendrá mi consideración para sacarlo del negocio! Los quiero a todos armados y listo, ahora! Esa chica tiene mas carácter que Cloe y yo juntas. Lo que le espera al que se case con ella... –Haylee– Kate se acerca a mí y susurra –tu hermano... no quiere ir... –A que te refieres?– pregunto esperando una respuesta diferente a la creo. –Dice que no vale la pena perder a más personas. Definitivamente no es la respuesta que espere, es peor. Veo a Luka sentado en el mismo tronco de madera del que no se ha levantado en todo el jodido día. –Hablare con él– digo y me alejo de Kate. Al llegar con Luka puedo confirmar lo que mas temía... el brillo es sus ojos se apago por el dolor. –No intentes convencerme, no iré– dice antes de que yo hable. –Luka... Alessia parece escuchar las palabras de mi hermano ya que se levanta en un tronco y da un disparo al aire para llamar la atención de todos. –Escuchen, bastardos– ordena con tono militar y de enojo juntos –Si creen que por no pelear están honrando a los que han muerto pues les digo que se equivocan, quieren ser útiles y darles a quienes murieron el honor de ser vengados? son bienvenidos. Pero todo el que quiera irse y ser un jodido cobarde y sacrificar mas vidas por disminuir nuestro numero... nadie los ata a esta guerra. Todos se quedan callados hasta que un hombre se acerca a ella y deja su arma frente a ella. –Mi dispiace (lo siento)– dice el hombre. –Hai perso il lavoro, lo sai? (perdiste tu trabajo, lo sabes?)– dice Alessia dándole a entender que perdió su puesto con los Santorini. –Capisco (lo entiendo)– responde el hombre agachando la cabeza. Me sorprende que el hombre entendió perfectamente cuando Alessia no habla en italiano pero ella decidió despedirlo en un idioma que todos sus hombres entendieran, así todos sabes lo que ocurre si no pelean hoy. Inteligente y beneficioso. –Se que a muchos les duele– vuelve a hablar la italiana –Pero irse y lo luchar solo causara mas muertes...– Less dirige su vista Luka –Harishtor, ya perdiste a un hermano y tu hermanita esta dispuesta a entrar allí, tu prima también, tus mejores amigos y ahí dentro esta la persona que amaste casi toda tu vida. Los quieres perder a ellos también? Crees que Madisson y Oliver harían algo como eso? Luka se levanta y camina hasta mí. –Si voy sera para evitar que te maten a ti también– dice y se coloca detrás de Alessia. Al ver que Luka se unió, la mayoría tomó la iniciativa. Alessia observa todos lo que se unen con una sonrisa. –Eres buena con los discursos– digo como felicitación. –A veces es mejor un discurso que duela por la sinceridad a palabras bonitas que solo empeoran la situación– explica con un aire poético. –Señoritas, es hora de irnos– dice Jeremiah. Ambas giramos para verlo y sonreímos al instante, Jer y Cloe estan juntos, el pelirrojo rodea los hombros de la velita asesina con el brazo izquierdo y ella lo abraza de la cintura. –Sabia que terminarían juntos!– exclama Alessia con entusiasmo. –No empieces, Less– advierte Jer, su sonrisa no se ha borrado. –Andiamo!– grita la única que sabe italiano. Empezamos a caminar al laboratorio pero alguien toma mi brazo para detenerme. Lieven? –No te mueras– dice y recuerdo que él no entrara. –Por que?– pregunto. –Porque necesito a alguien que me de el numero de Melissa– dice con una sonrisa de niño idiota egocéntrico. –Ya estabas tardando mucho en ser imbécil– digo y me alejo de él. –Es broma, rubia!– grita riendo –Pero en serio no te mueras– lo ultimo lo dice en un susurro que logro escuchar a la perfección. Termino sonriendo como idiota y Luka lo nota. –Lieven Van der Hoaven...– murmura para si mismo con cierto disgusto. –No te hagas ideas, lo odio– digo tan rápido que hasta a mi me cuenta entenderme. –Yo no dije nada, Haylee. Tu misma te acabas de delatar. Mierda! –Hablo en serio, ni se pronunciar su apellido. –Claro, lo sabrás cuando seas Haylee Van der Hoaven. Bastiaan iba a unos pasos adelante de nosotros y se giro para verme con cara de "me darás muchos nietos". –No!– exclamo señalando a Bastiaan. –Y yo que hice?– pregunta el alemán. Alessia ríe disimuladamente, al parecer escuchó todo pero la muy... linda señorita... no me ayuda. El plan es simple: El clan entrara por la puerta sur, Alessia y sus hombres por la del este, Cornellios con los experimentos por el oeste y nosotros por el norte. Un pequeño grupo se quedara afuera para no levantar sospechas de los que ya entramos, entre las personas encargadas del exterior están Bastiaan y Lieven. Pasaron unos minutos hasta que el laboratorio paso de ser una mancha en el paisaje invernal a ser un edificio bastante grande. –Todos a sus posiciones– ordena Alessia. Cada grupo va a la entrada que le corresponde y solo quedamos unos pocos en la entrada. Cloe, Cailtyn, Luka, Jeremiah, Katrina y yo somos los únicos que iremos por la entrada principal, algunos miembros del clan van detrás de nosotros por si es necesario. –Hay hombres en la puerta– informa Cloe. Katrina carga su arco y lanza dos flechas. Todos giramos y vemos a los hombres clavados en la pared. –Bien hecho, Katniss Everdeen– felicita Jeremiah mientras avanza. ¿Quien? Llegamos a la puerta gigante de metal y todos observan a Jeremiah. –Que?– pregunta el pelirrojo confundido. –Rompe los circuitos con tus manos mágicas que traspasan metal– ordena Cloe en todo obvio. Mientras Jeremiah juega con los cables, Caitlyn se acerca a mí. –Haylee, confía en lo que te pida cuando estemos adentro– dice seriamente. –Por que? –Solo hazlo... La puerta suelta un sonido extraño y se abre. –Directo a la boca de lobo– murmura Jeremiah. Directo a la batalla final.
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