POV DANTE. Avanzo por el club donde mi madre se supone, está reunida y me dirijo al restaurante. Necesito comenzar a tomar decisiones o de lo contrario, mi matrimonio se irá al carajo. Ya he hecho muchas cosas mal. Es momento de comenzar a hacer las cosas de una mejor manera. Sé que no será fácil. La diviso al fondo, en compañía de dos mujeres. Respiro profundo y avanzo. Esta sonríe al verme cuando depara en mi presencia. Me siento como una mierda de hijo al hacer lo que hago. Pero luego recuerdo que no estoy delegando a mi madre de mi vida. Solo dándole un espacio propio y de esa manera conservar el mío. ― ¡Dante! Sonrío ante su saldo. ―Señoras, madre ―saludo deteniéndome en la mesa. ―Si me perdonan, voy a almorzar con hijo. ―Celina no sabía que tenías un hijo tan guapo. Le