Runa guarda el ojo de Destino y me entrega la caja – buena suerte. – Gracias, tú no estarás en problemas con Destino por hacer esto, ¿cierto? Ella sonríe abiertamente – molestar a otros dioses es una de las pocas diversiones que tengo y ayudarte fue mi decisión, en Verium lo llamamos, ¡tomas el riesgo, asumes la responsabilidad!, algún día entenderás lo que significa y sí no necesitas otra cosa – cambia la graduación de sus anteojos y vuelve a sacar la brújula en la que estaba trabajando – ya sabes dónde encontrarme, ¡siempre estoy aquí! – De hecho, hay algo más que necesito. Gira la mirada y puedo ver el preciso momento en que sus ojos se iluminan – esa es…, ¡un arma de Tempestad! Se movió demasiado rápido, habría dejado caer la caja sí no hubiera tenido la precaución de abrazarla mi