Eva DOS SEMANAS DESPUÉS —¿Así que esto es todo lo que queda? —pregunté. —Sí —Camille, una de las trabajadoras de Reynolds Corps y mi asistente temporal, asintió con la cabeza y me pasó el documento. Lo miré y, mientras lo revisaba en busca de errores, me invadió una extraña sensación. No había ninguno. Lo revisé por última vez y tragué saliva. Cuatro semanas. Un mes entero de trabajo, compartiendo mi tiempo entre aquí y mi empresa, soportando todo lo que había sucedido en el pasado. Todo había culminado en esto. Todos los procesos y cambios relacionados con la fusión estaban completados. Había hecho mi parte lo mejor que había podido y había completado mi trabajo para garantizar que la fusión se llevara a cabo sin problemas. Ahora estaba en manos de Jon, como debía ser desde el pri

