–¡Abigail despierta! – Dominic la zarandeo e hizo que ella abriera los ojos en contra de su voluntad. Era la primera vez en mucho tiempo que conseguía conciliar el sueño y no deseaba levantarse de la cama. –Déjame dormir un poco más – le pidió a Dominic. El hombre la vio desde donde estaba, vio su cuerpo que estaba hecho una bolita para cubrirse del frio, vio sus ojos cerrados y entonces soltó un suspiro, en realidad habría querido dejarla ahí para que ella pudiera dormir más, pero después de lo que su hermano le había dicho la noche anterior, Dominic no podía tener más concesiones con ella, no podía permitirse volverse una persona débil a causa de alguien que no hacía más si no detestarlo. –¡Abigail, que te levantes! – dijo esta vez con el tono de voz más alto. Abigail lo ignoro