Marcela (Virginia) Sentí unas manos deslizarse por mis piernas desnudas, luego una respiración en mi cuello que me provocaba electricidad por todo mi ser. Me moví en mi cama y abrí los ojos para toparme con unos ojos marrones que me miraban atentos y coquetos, Sonreí. - Hola, Julian - dije con mi voz adormilada - Luegas temprano. - Son las siete de la noche ¿Quieres bajar a cenar? - no me había dado cuenta, pero estaba muy cerca de mí y eso no era bueno en caso de que Juan Carlos llegara. - No tengo hambre - dije mientras me alejaba un poco de él. - ¿Por qué te alejas? - dijo en una voz coqueta que me hacía querer besarlo, se acercó otra vez a mí y puso su mano derecha en mi mejilla. - Julian, tu... tu padre puede vernos, puede llegar en cualquier momento - le dije con voz tembloro

