— ¿A dónde vas? Me detengo en seco cuando escucho la voz de Lottie, me acerco al salón donde está tomando el té. —Pensé en salir un rato. He visto que no estamos muy lejos de un parque y necesito algo de aire libre. — ¿Quieres que te acompañe? Miro de sus tacones a mis botas de senderismo y sonrió. —Si no te importa, me gustaría estar a solas. Me mira unos segundos antes de asentir. —Bien, solo recuerda el camino de regreso. —Vale —sonrió. Me ajusto la chaqueta, para protegerme del clima y dejo la casa. Emprendo el camino con ayuda del GPS, avanzo por la ciudad. En mi vida imaginé que estaría caminando estas calles. No después de la vida que he llevado hasta ahora, la cual se resumían en pagar mis deudas, buscar la forma de pagarle a Hernández el dinero que le fue robado por mi