MARÍA Por fin estamos en casa, extrañe mucho mi viejo sillón, me arrano en él y pienso en Max, él es el hombre que siempre había esperado, cumple con todas las cualidades de mi soñado príncipe azul, ha sido muy difícil llegar hasta aquí, han pasado tantas cosas, pero ahora lo único que importa es que lo amo y él me ama a mí. MAX Tengo mucho trabajo, la asociación con la editorial de Nueva York nos dejara ganancias muy buenas, pero el trabajo es mayor, quiero convertir la editorial en una de las de mayor prestigio internacional. Abren la puerta de mi oficina y miro a mi padre, me acerco y nos damos un fuerte abrazo — ¿Cómo estuvo el viaje? – pregunta mi padre sentándose frente a mí — Bien, firmamos el contrato con la editorial de Nueva York, y don Carlos está muy contento – digo y mi