La vergonzosa escena de Robert no pasó desapercibida por nadie, ni siquiera por la pequeña Sabina que de inmediato expresó un “¡Oh! ¡Oh!” y abrazó a su tío Manuel. —I’m so sorry.— Expresó mientras no podía mirar a Tristán a los ojos. María Julia se acercó de inmediato y con un poco de miedo en los ojos vio a su padre. Después, con una toallita húmeda que Luz le había dado ayudó a Robert para que se limpiara la boca. Tristán miraba la escena un poco asombrado porque jamás pensó que algo así le pasaría. Ximena se acercó y le dio una botella con agua que inmediatamente Tristán le dio a Robert para que se enjuagara. —Menos mal que hoy decidí usar zapato cerrado.— Le dijo a María Julia que lo observaba.— ¿Qué les parece si vamos a otro lado?— surgió. —Sí, si vamos.— Murmuró su hija ap