Un mes después... —¿Como has estado? —me saludó Carolina, dándome un pequeño abrazo. Ella y Kayler habían pasado el fin de semana en Portland—. Vine en cuanto recibí tu mensaje. —He estado bien, pasándolo, pero dime ¿como te fue en Portland? —Me senté en el sofá de casa. Ella se sentó frente a mi —Bien, estuvimos buscando unas cosas que más adelante nos servirán —musito—. ¿Vendrás esta noche? Lo pensé, no salía desde la muerte de Apolo, y además de eso, desde que Thomas... —No lo se, Carolina —respondi. —Anne, hoy es la fiesta de fin de año, todos necesitamos que estés con nosotros cuando ese reloj de las doce —me señaló—. Además, ¿no lo has visto? —cuestionó con algo de temor. Thomas... Después de la muerte de Apolo y de abrazarlo hasta más no poder, no lo volví a ver. Quizás porq
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