Una semana después: 8 de diciembre Acomodo una vez más el moño de mi esmoquin frente al espejo y vuelvo a observarla a través del reflejo mientras se viste. 《Debería ser ilegal que se vea así de perfecta.》 Vestido largo color rojo con su espalda al descubierto y zapatos de tacón negros. Su cabello esta peinado de costado y parece una de esas divas de las películas de los 50. —Te ves deslumbrante. — Comento rendido ante sus encantos y ella me sonríe. —Tú te ves increíblemente guapo. — Dice firme y camina hacia mi lentamente. Lleva sus manos a mis hombros una vez que está detrás de mí y acomoda la tela de la americana. —No quiero ni pensar cómo es que te verás el día de nuestra boda. — Susurra y debo darme la vuelta para verla a los ojos. Mi mirada se distrae al ver lo tentadores que se