El camino a la villa es tranquilo mientras Alessandro y yo vamos en la parte trasera de un coche. Era obvio que, Alessandro no iba a conducir. Donna fue amable en enviarnos a su conductor. Sobre mi regazo tengo caja de tamaño mediano que arme junto a Alessandro Después de llegar de mi viaje al centro. Él, no entendía muy bien de que iba el asunto. Pero, al entender mi idea, le gusto y me ayudo, es un detalle sencillo, pero muy significativo. —¿Crees que se pondrán feliz por el regalo? —pregunto. Él, me mira con una bonita sonrisa antes de inclinarse un poco y dejar un rápido beso en mis labios. —Lo estarán. Relájate y disfruta de esta noche. Asiento. —Por cierto. Me gusta tu elección de vestido. Es un vestido dorado, ajustado por encima de mis rodillas, escote cuadrado. El cabello

