Julián frunció el ceño al ver la expresión de Camila, parecía asustada, en ese momento se arrepintió de no haberle advertido de su llegada, había olvidado que ella no estaba en condiciones para recibir una sorpresa. Avanzo hacia ella, la envolvió en sus brazos y se aferró a su cuerpo. —Perdóname—le susurro al oído mientras el agua escurría por su piel desnuda. Camila sintió que había despertado de una pesadilla, parpadeo varias veces y miro el rostro cincelado de Julián, sus ojos marrones, los cuales la miraban tiernamente. Al darse cuenta de que había confundido a Julián con las personas que los perseguían, lloro en silencio mientras contemplaba su rostro perfecto. Julián no podía ver sus lágrimas gracias al agua que caía de la ducha, pero sabia que algo en ella no estaba bien, su coraz