○○◘◘••♥♥••◘◘○○ Cuando íbamos saliendo del zoológico reserva, Bastian nos pide que lo esperemos afuera un momento, lo cual se me hace extraño y no puedo evitar fruncir mi ceño, pues habíamos estado durante varias horas ahí adentro, como para que ahora se tuviera que devolver. —Ay, mi hermanito —dice Briseida y se ríe. —¿Sabes a qué se devolvió? —pregunto demostrando totalmente la curiosidad que tengo. —¿Recuerdas que preguntó cómo se sostiene el lugar? —yo asiento lento —. Pues debe estar dejando una interesante donación —responde y se forma una sonrisa en mi rostro. «Jajajajajaja y yo que dejé treinta dólares en una caja de donaciones que tienen a la salida…», me río al pensar en lo contrastante que ha de ser lo poco que yo dejo, ante lo que debe estar donando él. «¿Cómo es posib

