○○◘◘••♥♥••◘◘○○ [Laureen] Es de madrugada, aún está completamente oscuro afuera y en los pasillos del barco casi no se escucha ningún ruido, a excepción de los turistas que van a los bares o al casino, ya que son los únicos lugares que atienden en estos horarios. No hemos dormido nada, sino que hemos disfrutado cada minuto juntos, tanto así que ahorita siento mis piernas como gelatina y me duele hasta el cabello, pero la sonrisa nadie me la quita. —Dudo mucho poder llegar a mi camarote —comenta Bastian y suelto un risa. —Menos mal no tengo que salir o seguramente no llegaría ni a la puerta —comento y me da una mirada cargada de picardía, al tiempo que mueve sus cejas de arriba abajo —. Aunque esta sí es forma de aprovechar lo que queda de vacaciones —comento intentando sonar despreo

