Ximara Él quería matarme, no era justo que mientras yo me ponía hormonal, y caliente en partes que no debería estarlo, y además luciera como una palta, él se viera tan caliente, tan sexy, no tenía derecho a venir y decirme cosas como que me había extrañado, o peor aún ¡Quería darme un masaje! Sabía Dios que iba a pasar si yo dejaba que él me toque, porque vamos, podía estar en modo palta, pero tenía dieciocho años, y Kellan era un espécimen, su rostro era hermoso, aun así varonil, sobre todo con esa barba que tenía unos cuantos días sin afeitar. Sabía que mañana cuando él se enterara de lo que había hecho por Camlin, se iba a poner como un basilisco también, sin embargo no había nada que pudiera hacer respecto a eso ya que, yo sabía que podía haber sido peligro, afortunadamente no lo fu

