Xio Habían sido dos semanas desde que Kellan se fue, y la verdad es que extrañaba tenerlo aquí, nadie puede decir que el no sea soberbio y arrogante algunas veces, podía ser un tonto, pero yo también lo había sido, toda mi vida había estado sobreprotegida, engreída y cuidada, y en el afán de que no me pasara nada, no estaba ni por asomo tan preparada como Andrea, el era sobreprotector, pero me había acostumbrado a tenerlo en la cama del al lado, era reconfortante saber que estaba ahí. Miré por la ventana a la gran luna llena. -A el no le va a gustar, Ximara, no estas comiendo, no estas durmiendo, y estas entrenando cada día con tu magia, voy a tener que dejar de hacerlo, como el se entere de que te estoy entrenando, simplemente me va a matar, y créeme Xio, soy uno de los hechiceros mas f

