—Me parece que ya estás ebria. ¿No es así?—deduzco y al verle los ojos, me parece que más que ebria está drogada, solo será cuestión de tiempo para que caiga, víctima de la pastilla que triture y mezcle en su bebida. Usualmente, yo solo uso un pequeño pedazo, un cuarto de la pastilla porque sus efectos con bastante fuertes y supongo que una entera debe ser devastadora, solo espero no matarla. —No— dice, pero su cuerpo se tambalea encima de mí, así que me veo obligado a sostenerla de la cintura para que no termine con una contusión sobre la pequeña mesa delante de nosotros, no quiero ser acusado por homicidio imprudencial, después de todo si la drogue— aunque sí me siento muy animada. —Bueno, si tanto quieres ir a la cama, entonces adelántate, yo iré enseguida—propuse con la mejor sonrisa

