Tres días después: 27 de noviembre El reloj pareciera moverse con una lentitud que convierte cada minuto en una hora, o es que capaz yo estoy tan ansiosa porque llegue mañana, que no puedo esperar más. Ya estamos todos instalados en un bellísimo hotel de St. Agustine, y por más loco que parezca, me tome algunas semanas libres en el trabajo y es que, al ser socia, muchas cosas cambian, entre ellas mis obligaciones debido a que ahora tengo un equipo que trabaja solo conmigo. Definitivamente tiene sus ventajas y no podría estar más feliz con eso. Neizan también parece ansioso, no tanto como yo, claro, pero se lo ve inquieto. No hicimos más que entrar a la habitación y se puso a hablar por teléfono con quien sabe quien. No sé si esta solucionando asuntos de la compra de la finca, o de la cas

