Punto de vista de Cecilia La cena llegó a su fin. Sebastian apareció como si nada—ojos nítidos, paso firme. Pero cuando nos pasó la tarjeta del cuarto y dijo que nos encargáramos de la cuenta, Beta Sawyer y yo nos miramos en silencio. Claramente el Alfa estaba pasado de copas. Amara se veía más compuesta hoy que ayer. Caminó rápido hasta él con sus pasitos elegantes, enganchándose de su brazo como si fuera lo más normal del mundo. Ya sólo verla así hizo que mi loba interior se revolviera. "¿Quieres venir a mi lugar?", susurró con tono meloso. "Tengo ese whisky que te gusta." "No." La forma en que Sebastian la cortó fue fulminante, seca—una sola palabra que cerró la puerta de inmediato. Puro tono de Alfa—claro, directo, sin rodeos. Seguimos por el pasillo, y el ambiente

