Punto de vista de Sebastián Terminé de comer en el restaurante del Hotel Peninsula, pero no me levanté enseguida. Me quedé sentado, deslizando el dedo por la pantalla de mi móvil. Algo me llamó la atención y, por raro que fuera, se me escapó una sonrisa. "Sí que tiene agallas," solté, con la voz baja y con un toque de admiración escondida. A mi lado, el Beta Sawyer se estiró un poco para mirar mi pantalla y comentó con tono irónico: "Más revuelto que una novela de las intensas. Esta Cecilia tiene valor... y bastante malicia también." "La gente en la tele finge. Ella, en cambio, está peleando de verdad por su vida," respondí sin parecer muy afectado. Vi un poco más, luego guardé el móvil y me puse de pie. En el ascensor, después de que Sawyer pulsara el botón hacia el

