Carolina apuntaba a Irene con el cuchillo. Ya no tenia miedo, ya no esta paraliza por el miedo. El dolor de la pierna se habia convertido en adrenalina. Sus manos no temblaban al contrario eran firmes. El ambiente se sentia tenso y pesado, se podia escuchar el silbido del viento frío. Con un semblante sin emoción Irene apuntaba a Carolina con su arma. No tenía ningun inconveniente en dispararle. -Sabes no tengo ningún problema en dispararte en este mismo momento. -¡Eres una cobarde! ¿Por qué no arreglamos esto como debe ser? A golpes. Irene sonríe con emoción. Le sorprendia que la gran Carolina Black, sacara el coraje para poder enfrentarla de esa manera. Tira rl arma al suelo; Carolina la imita y ambas corren contra la otra. Carolina no sentía nada de dolr. Simplemente sentía coraje