Cee Habían pasado casi quince años desde la última vez que había visto a mi madre sin embargo, el tiempo no había pasado en ella porque seguía igual, tal como la recordaba, con su cabello ondulado, esa hermosa mirada de ojos claros y sonrisa sincera que lunas enteras estuvo conmigo Ella se puso de pie de inmediato y se cubrió los labios con ambas manos sorprendida. ―¡Serás mamá! ― Murmura en un hilo de voz, yo asiento con la cabeza.― Estas bellísima, eres perfecta Mi cuerpo se queda paralizado por unos momentos, no sé si abrazarla, si saludarla de mano o simplemente quedarme ahí de pie, pero mi cuerpo reacciona y sin dudarlo más la abrazo. ―¡Mamá! ― Lloro como niña pequeña mientras siento como mi vientre se aprieta entre mi cuerpo y el suyo.― Te extrañé tanto, no tienes idea cuanto.