La partida de Khan sin duda fue dolorosa para todos y más para el alfa que apenas estaba pasando tiempo con su hijo, sin embargo, entendió a la perfección su necesidad de partir y conocer más del mundo, ya que siempre estuvo en el páramo. Todos le desearon un feliz viaje y esperan que regrese pronto. —No te desanime, —expresa la diva de los lobos. —Solo estuvimos juntos un mes, —se queja. —Khan te adora desde antes de conocerte y en ese mes supongo ha vivido las mejores experiencias a tu lado, —el alfa deja salir un suspiro. —Lo extraño, —susurra. —También lo hago, pero es un hombre y volverá aquí. —Tal vez traiga una chica, —anuncia con mejor humor. —O un chico, —suelta la diva. —¿Qué? —la mira con su ceño fruncido. —Solo digo… hoy día los hijos siempre sorprenden a sus padre