3 DASH El calor en mi camioneta se disipó, pero aun así tuve que soplarme las manos para evitar que se congelaran. Miré por fuera de la ventana a la casa perfecta de los padres de Jackson, con su chimenea y cerca de madera. Luces blancas de navidad colgando de los aleros y parecían carámbanos. Una gran corona con un gran lazo rojo colgaba de la puerta de entrada. Holly se dejó caer por la barandilla del porche. Ellos siempre se metían en el espíritu de la navidad. Normalmente, hubiese estado feliz de entrar ahí y dejar que la mamá de Jackson pusiera comida delante de mí mientras esperaba por él, pero teníamos un lugar en el que estar y no podía esperar. Su fiesta anual de navidad estaba a punto de empezar y no había duda de que yo iba a ser succionado en cualquier tipo de preparaciones

