No creo que ella nunca se diera cuenta, pero para mi significó mucho que hiciera mi parte del trabajo. Con el frío extremo o el calor mi madre empeora y tiene que estar en el hospital; son días jodidos y ni siquiera me preocupo por otras cosas como el dichoso trabajo juntos. Por eso cuando llego a clase y veo que ella ha hecho mi parte del trabajo me jode tanto. ¿Quién se lo manda? No se lo he pedido, no lo necesito, y ella podría haberse buscado a otro con quién trabajar en equipo para esta clase de mierda. ¿Por qué? Se sienta en la silla a mi lado y gira medio cuerpo. —No me des las gracias por hacer tu parte del trabajo, no las necesito. ¿Podemos tratar un tema o esta ley del hielo tuya te ha congelado la lengua? Hasta me trago el mandarle que deje de hablarme así. Nadie habría hec

