MEGAN No me puedo creer que primero apareciera en mi casa, a horas y horas de aquí, y anoche así de repente quiere dormir aquí. Me despierto demasiado pronto para lo que es un domingo y lo hago por la extraña sensación que me da tener a Seth durmiendo en el sofá tan cerca. Gran parte de dejar que se quedara es porque yo también quiero tenerlo cerca pero sobre todas las cosas aún persiste el dolor de la traición. Arrastro los pies descalzos sobre el suelo sin hacer que cruja por si lo despierto, pero no hay ni rastros de que haya pasado aquí la noche. ¿Me lo imaginé? No. El único rastro que ha dejado y lo único que me dice que no estoy loca y no me lo imaginé por lo mucho que lo echo de menos, es que hay un ramo de flores que ha metido en un jarrón transparente que ha tenido que comprar p

