* * * UN AÑO DESPUÉS * * * ABIGAIL “¡Abby, rápido trae las servilletas que ya están por llegar!” escucho a mi madre gritar desde el primer piso. “Me estoy poniendo los zapatos, ¿puedes pedirle a alguien más que las lleve?” respondo mientras brinco en un solo pie e intento ponerme el zapato en el otro. “Alex, cariño, ¿puedes llevar las servilletas afuera y ponerlas en cada puesto de la mesa?” escucho a mi madre preguntarle al hermano pequeño de Ezra. “¡Abby, por favor baja ya!” mi madre insiste y yo ruedo los ojos mientras me miro en el espejo por última vez antes de bajar. He perdido peso en estas últimas semanas, pero no tanto como al principio cuando pensamos que la pesadilla había acabado finalmente, sólo para darnos cuenta de que estábamos entrando en otra to

