A la mañana siguiente, fui a la habitación de Camil para despertarla y que baje a abrir sus regalos. Bajamos y en el último escalón me pide que la baje ya que la estoy cargando, y corre hacia el árbol, ambas nos sentamos en el suelo y Kilian viene con un vaso de chocolate caliente y me lo entrega para luego sentarse a mi lado. -Para ti también hay un regalo.- Le digo, estirándome para entregarle el regalo. Sus ojos se iluminan y una media sonrisa aparece. -Yo también tengo algo para tí- Me dice, con risa nerviosa. Kilian se levanta y saca una caja de detrás de los otros regalos bajo el árbol para luego entregármela. Miro la caja y lo miro a él repetidamente.-¿Qué es?- Le pregunto, lo veo tan nervioso que me da ansiedad. -Ábrelo y veras-Suelto el lazo de encima y destapo la caja e

