Tristán La conmoción se extendió, envolviendo toda la sala. No podía sentir el peso de mis palabras resonando en todos los presentes. Pero no iba a retirarlas. —Alfa…Tristan, ¿qué significa esto? —preguntó boquiabierto su padre. Apreté la mandíbula en respuesta y aparté la vista de los ojos verdes de Valerie para clavar la mirada en los de su padre. Algo en mí se estremeció al ver sus pálidos rostros, pero no era preocupación. Hasta donde a mí respectaba, ellos eran mi familia. Ellos fueron quienes me criaron después de la muerte de mis padres y me trataron como a un hijo. Siempre había intentado complacerlos lo mejor que podía, incluso cuando caí en la cuenta de lo que le habíamos hecho colectivamente a Valerie. Incluso cuando sentía ganas de gritar por cómo la trataban tan descara

