Josh Los días pasaron y la marea bajó en casa de los Lemaire aun cuando Elio todavía no hablaba con ellos, pero no quería presionarlo, quería que lo hiciera en su momento y esto es algo en lo que Oskar me ayudó al hablar con sus padres, así como yo también lo hice cuando su madre me interceptó una vez a medianoche. Pese a esto, no se volvió a presentar otra discusión entre ellos, Elio se mantenía sereno y más porque pasábamos mucho tiempo juntos al quedarnos en la cabaña durmiendo juntos, hablando o amándonos, era un espacio secreto solo para nosotros donde el río se llevaba lo malo y nos limpiaba renovándonos por completo, así como también se ensuciaba cuando decidíamos pecar dentro de este… ¡y qué formas de pecar! —Josh, el barco llegará mañana, no sé si todavía quisieras hacer el v