Dentro de la gran muralla, el desdichado Jhors, había estado batallando triste y fieramente contra el poder aficionado romano, hace más de una semana, la olla se había destapado arbitrariamente, trayendo fugases y reveladores parlotean tés dentro del conjunto judicial heredero, Jhors tuvo que tomar un vuelo ligero y llegar a los mediadores del reino para disolver el asunto Se declaró que el rey y la reina, por mandato, deberían delegar los próximos representantes y ceder el poder, por más de 20 años muchos trataron de llevarse bien con el rey y la reina, para desviar su decisión por favoritismo, siempre mostrando sus lados más amables para así, llevar a sus progenitores a tan anhelada posición, como se conocía que el rey y la reina nunca tuvieron un heredero, ellos debían darle el pode

