[CLAIRE] No respondo de inmediato. Las palabras de Adrien siguen ahí, suspendidas entre nosotros, con una claridad que no deja espacio para suavizarlas ni reinterpretarlas. No te vayas antes de intentarlo. No es una exigencia, no es una presión, pero tampoco es algo que pueda ignorar. Se instala en mi cabeza con una persistencia incómoda, porque por primera vez no sé con certeza cuál es la decisión correcta. Sostengo su mirada un segundo más, consciente de que cualquier respuesta ahora sería impulsiva, y eso es exactamente lo que no puedo permitirme. —No puedo darte una respuesta ahora. Mi voz se mantiene estable, aunque por dentro todo esté lejos de estarlo. Adrien no se mueve. No insiste. No intenta llenar el silencio con argumentos ni con algo que incline la situación a su favor.

