SOSPECHOSO

1080 Palabras
[ADRIEN] —Étienne. El nombre cae en la habitación con un peso inesperado. Durante unos segundos no digo nada. No porque no entienda lo que significa, sino porque mi mente tarda en aceptar que el hombre que aparece en la pantalla es el mismo que lleva quince años trabajando para mi familia. Claire tampoco habla. El silencio se vuelve denso, casi incómodo, mientras ambos seguimos mirando el nombre iluminado en la pantalla del portátil. Étienne Dubois. Director técnico de producción. Uno de los hombres que más ha defendido públicamente la calidad de nuestras materias primas. Uno de los hombres que mi abuelo considera parte de la columna vertebral de Maison Laurent. Me apoyo lentamente contra el borde de la mesa. —No tiene sentido. Claire cierra el archivo y vuelve a abrirlo como si quisiera asegurarse de que el nombre no desaparece. No lo hace. Sigue allí. —¿Puede ser un error del sistema? —pregunto. Ella niega suavemente con la cabeza. —Las firmas técnicas quedan registradas con doble validación. Se inclina un poco más hacia la pantalla. —Además, no es solo una. Desplaza la página. Aparece otra. Y luego otra. Tres aprobaciones. Tres lotes distintos. Siempre con la misma firma. Exhalo lentamente. —Entonces alguien utilizó su acceso. —O él lo autorizó. Las palabras quedan suspendidas entre nosotros. Camino unos pasos por la habitación mientras intento ordenar la situación. El aire parece más denso ahora, como si de repente la serenidad del hotel hubiera dejado de existir. Afuera el paisaje italiano sigue intacto. Pero dentro de esta habitación algo acaba de cambiar. Me detengo frente a la ventana. —Étienne no gana nada con esto. Claire permanece en silencio unos segundos antes de responder. —Tal vez no directamente. Me giro hacia ella. —Explícate. Ella cruza los brazos lentamente. —Si alguien quiere demostrar que la producción europea es inestable… necesita que los cambios parezcan decisiones técnicas internas. —Y Étienne puede firmarlas. —Exacto. La lógica es impecable. Y eso es lo que más me incomoda. Porque si Étienne está involucrado, entonces Lucien no necesitó ensuciarse las manos. Solo necesitó convencer al hombre correcto. Vuelvo a la mesa. —¿Crees que lo hizo voluntariamente? Claire duda un instante. —No lo sé. —Pero lo sospechas. —Sospecho que alguien lo empujó. Nuestros ojos se encuentran. Lucien vuelve a aparecer en la conversación sin que ninguno pronuncie su nombre. Me paso una mano por el cabello mientras vuelvo a mirar la pantalla. —Necesitamos más que esto. Claire asiente. —Sí. —Esto es una pista, no una prueba. Ella cierra el portátil con suavidad. —Entonces habrá que buscar la prueba. La seguridad en su voz me hace levantar la mirada. Hay algo diferente en Claire ahora. No es solo la asistente del laboratorio que detectó una variación en un perfume. Es alguien que acaba de entender que está entrando en un juego mucho más peligroso. Y aun así no retrocede. Camino alrededor de la mesa hasta quedar frente a ella. —Claire. —¿Sí? —Esto ya no es solo una investigación técnica. —Lo sé. —Si seguimos tirando de este hilo… alguien va a intentar detenernos. Ella sostiene mi mirada. —Entonces tendremos que ser más rápidos. Durante un momento la observo en silencio. La mayoría de las personas en su lugar estaría pensando en mantenerse al margen. Claire no. Claire quiere avanzar. Eso debería preocuparme. En cambio, me sorprendo admirándolo. —Hay algo más —dice de pronto. —¿Qué? —Si Étienne está firmando estas autorizaciones… significa que las decisiones se están tomando en un nivel mucho más alto de lo que pensábamos. —¿Dirección? —Sí. La palabra vuelve a comprimir el aire. Porque eso significa que lo que empezó como una sospecha en el laboratorio puede convertirse en un escándalo interno. Uno capaz de sacudir toda la empresa. Apoyo ambas manos sobre la mesa. —No podemos enfrentarlo todavía. —No. —Si Lucien está detrás, negará todo. —Y Étienne dirá que fueron ajustes técnicos. —Exacto. Claire asiente lentamente. Luego me mira. —Entonces tendremos que encontrar algo que no pueda negar. La frase es tranquila. Pero lo que propone no lo es. La observo unos segundos. —¿Te das cuenta de que esto puede ponerte en una posición complicada dentro de la empresa? —Ya lo estoy. —Claire… —Adrien. Su tono me detiene. —Si alguien está destruyendo la empresa desde dentro… no pienso quedarme mirando. El silencio vuelve a caer entre nosotros. Pero esta vez es distinto. No es incómodo. Es una especie de entendimiento silencioso. Durante meses pensé que Claire Martin era simplemente una mente brillante en un laboratorio. Ahora empiezo a entender que es mucho más peligrosa que eso. Porque cuando cree en algo… no retrocede. Me enderezo lentamente. —Bien. Claire me observa. —¿Bien? —Bien. Camino hacia el minibar y sirvo dos vasos de agua antes de regresar. Le entrego uno. —Entonces vamos a hacerlo. Ella levanta una ceja. —¿Hacer qué exactamente? Bebo un sorbo antes de responder. —Encontrar la forma de demostrar quién está detrás de esto. Claire sostiene el vaso entre las manos. —¿Y cómo propones hacerlo? La miro unos segundos. —Volviendo a París. Sus ojos se abren apenas. —Pensé que te quedarías en Italia unos días más. —Eso era antes de ver ese nombre. La observo con atención. —Si alguien está manipulando la empresa… no pienso investigarlo desde un hotel. Claire asiente lentamente. Pero noto algo más en su expresión. Algo que no estaba allí hace unos minutos. Preocupación. —¿Qué ocurre? Ella duda antes de responder. —Si regresamos ahora… —¿Sí? —Significa que ya no estamos observando el problema desde fuera. La miro. —Exacto. Claire baja la mirada un instante. Luego vuelve a levantarla. —Significa que estamos entrando directamente en él. La observo unos segundos. Y por primera vez desde que empezó todo esto, me doy cuenta de algo que hasta ahora había ignorado. Esto no solo es peligroso para la empresa. También lo es para nosotros. Porque si alguien dentro de Maison Laurent está dispuesto a sabotear su propia producción para ganar poder… entonces descubrirlo no será simplemente una cuestión de números. Será una guerra. Y Claire acaba de ponerse a mi lado en medio de ella.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR