[ADRIEN] El silencio que sigue a la palabra sabotaje no se instala de inmediato, sino que se construye poco a poco, como si cada uno en la sala necesitara reorganizar lo que acaba de escuchar antes de reaccionar. Claire está allí, unos asientos más allá, completamente inmóvil, pero presente en cada detalle. No necesito mirarla directamente para saber que está entendiendo exactamente lo mismo que yo: que esto ya no es una sospecha ni una teoría, sino una verdad imposible de deshacer. Lucien permanece en su sitio, con las manos apoyadas sobre la mesa y la mirada fija al frente, intentando sostener una estabilidad que ya no le pertenece. No se defiende, no niega, pero tampoco cede. Se queda en ese punto intermedio que, en otro momento, habría sido suficiente para ganar tiempo. Ahora no. —

