[ADRIEN] El trayecto hasta la casa de mi abuelo transcurre en un silencio que no llega a ser incómodo, pero tampoco relajado. Claire mira por la ventana mientras el coche atraviesa las avenidas iluminadas de París y las luces de la ciudad se reflejan sobre el cristal en destellos dorados que se deslizan por su vestido oscuro cada vez que pasamos junto a una farola. Es curioso. Hace apenas unas horas estaba en la cocina de casa hablando con entusiasmo sobre volver a estudiar, con una energía que rara vez le he visto mostrar. Ahora, en cambio, su postura vuelve a ser la de siempre: recta, controlada, serena, como si estuviera preparándose mentalmente para una reunión importante. En cierto modo lo es. —Mi abuelo suele ir al punto bastante rápido —le digo finalmente. Claire aparta la mir

