[CLAIRE] Cuando llego al laboratorio a la mañana siguiente, el edificio todavía se está despertando. Algunos técnicos ya están trabajando en sus estaciones, otros preparan las primeras muestras del día, y el olor familiar de alcoholes, esencias y compuestos químicos empieza a llenar el aire como ocurre cada mañana. Siempre me ha gustado ese aroma. Tiene algo reconfortante, casi predecible, como si dentro de estas paredes el mundo funcionara bajo reglas claras que rara vez cambian. Hoy, sin embargo, no es así. Dejo mi bolso sobre la mesa central y enciendo el portátil. Durante unos segundos me quedo observando la pantalla mientras intento recordar exactamente en qué punto dejamos la investigación ayer. El patrón de los proveedores secundarios sigue rondando en mi cabeza desde que salimos

