Levantó su mano para tocar su cabello, pero recibió una palmada de su hermana. —Quieta. —Ash —Gruñó. Verónica se retiró cuando terminó de ayudar a su hermana, minutos después ellos salieron. Edward notó los nervios de Paula, y pensó que podía ser su primera vez. —¿Primera vez? Negó con la cabeza. —La última vez, fue por asuntos de trabajo de mi padre —respondió mirando alrededor, mientras formaba una línea con sus labios. Dejó de mirar alrededor, y miró a Edward, topándose con los ojos azules del rubio, le sonrió de labios sellados, y él le devolvió la sonrisa, pero un poco más amplia. Se dejó guiar por el rubio, mientras no podía dejar de observar alrededor, había gran multitud, cosa que aumentaba sus nervios. Cuando abordaron el avión, no pudo evitar apretar la mano d

