Estaba dispuesta a ir a la escuela aunque él, le había dicho que podía quedarse si así lo deseaba. Bajó del auto, y se dejó tomar de la mano del chico para adentrarse a la escuela. Todos tenían sus ojos en ellos, a Paula le asqueó aquello pero con Edward sosteniéndola de la mano, dándole seguridad, pocos se atrevían a molestarla. —Odio esto —gruñó. —En cambio a mí, me gusta. Están esperando algo que no sucederá, y me encanta que pase lo que no se imaginan —respondió Edward. —¿Te gusta que las personas se equivoquen? —No de ése modo, todos ellos esperan algo pero sucede lo otro, las personas les gusta demasiado saber lo del otro, me gusta ver sus caras cuando sucede lo que no se esperaban, es como cuando alguien espera que te pase algo malo pero, contrario a eso pasa algo bueno —exp

