Menos de un mes

1147 Palabras

Aquella mañana, Christine se sentía mejor, incluso la palidez de su rostro había desaparecido un poco. Xander se había marchado hacía media hora y ella aún estaba allí sin poder creer que él había pasado la noche entera sentado en una silla a su lado y aún así, el maldito continuaba tan guapo y sexy como siempre. “Aquello no es justo,” pensó ella, porque Xander siempre estaba irresistible. Minutos más tarde recibió la visita del médico, él cual le informó que debía permanecer un día más bajo vigilancia médica. Cuando Xander regresó a la clínica, se encontró con una escena algo divertida. La enfermera trataba de hacer comer a Christine el desayuno, pero esta se negaba como una niña pequeña. —Señora, debe comer algo, en su estado no puede estar sin comer —suplicó la mujer. —Pero es que

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