ALEK NOVIKOV Ya es bien entrada la noche y mi hermano, hizo parte del show que ambos hombres querían. Cualquiera que lo viera, diría que tiene toda una vida enamorado de la hija menor de Marcucci y ella… Ella es un caso especial. Lo mira con dulzura. Sonríe ante todos y actúa como una verdadera mujer enamorada. Yo por mi parte, aún tengo el anillo en mi mano y en la otra, la nota de Vicencio. Guardo el papel y busco mi móvil. Intento llamar a Serguéi y no me responde. «Juro que esta vez sí lo mato». Le dejo un mensaje, donde le exijo que saque a mi zaika del local en cuanto antes, porque algo me dice que no lo ha hecho y no puedo llamarlo para empezar a gritarle sin levantar ningún tipo de sospecha. Reviso que mi otro encargo esté dónde debe estar y entro al salón, donde la fie

